Rosendo Hernández Cañas, CABI.
En vista que el rol que puede desempeñar la política fiscal y la política monetaria ante el escenario de un bajo crecimiento es limitado, las reformas que podrían introducirse para que todos los países latinoamericanos en su conjunto se vieran afectados positivamente con mayores tasas de crecimiento, dan lugar a medidas de reasignación eficiente de los recursos que han sido mal asignados en la región, lo que generaría un efecto positivo sobre la productividad y el crecimiento.
La brecha de ingresos entre Latinoamérica y Estados Unidos de Norteamérica se explica por la productividad, no por la acumulación de factores. Un país que acumula recursos laborales y de capital a un ritmo sostenido puede sufrir un retraso en término de su ingreso con relación al resto del mundo.
Al presentar la evolución de la brecha de ingreso entre 18 países de Latinoamérica con respecto a EEUU durante los años 1960-2007, normalizada a 1 en el año 1960 y luego de recoger el cambio en un índice al año 2007 se encuentra que solo 4 países disminuyeron sus brechas con EEUU respecto a 1960, Panamá, República Dominicana, Chile y Brasil. Solo Chile y Panamá lo hicieron por aumento en la productividad, en los otros dos casos fue porque el aumento en el grado de acumulación de factores compenso la pérdida de productividad frente a EEUU.
El llamado es a incrementar productividad, ¿Cómo se hace? Aunque el informe del BID no plantea el cómo, deja establecido que un punto claro de partida consiste en pensar en las políticas que crearían el entorno económico adecuado para que las empresas y los agentes reasignen eficazmente los factores. La reasignación eficiente de recursos mejoraría la productividad total en los países hasta en un 50% -100% (aplicado solo al sector manufacturero). Dado los aumentos de productividad los aumentos de crecimiento serían importantes: un crecimiento adicional del 1% al año, que acumulado por una década tiene impacto significativo.
El margen para reformas. Si bien es cierto la región ha implementado intensas reformas, con un índice se trata de medir con 1 a los mejores esfuerzos de reformas y el margen para reformas se ha agotado y 0 con los peores esfuerzos de reformas, donde existe un amplio margen para reformas. Comparando 2009 con 1999, la región ha tenido más éxito implementando reformas en unos sectores que en otros: Las reformas se han centrado con buenos resultados en los sectores del comercio y los mercados financieros. En privatizaciones y Reformas tributarias el índice es bajo, pero algo se ha logrado al menos en él último, donde si queda mucho por trabajar es en el sector del mercado laboral donde se observa un deterioro en su índice.
El informe “Replantear reformas” centra su propuesta de reformas en dos áreas importantes: 1) Mercados laborales, cuyo progreso ha sido lento 2) el ahorro doméstico y la inversión en infraestructura, que además de ser bajos y no satisfacer las necesidades de la región, son sustancialmente menores que en otros países con características similares.
Aunque aclara que no busca identificar las reformas con los mayores beneficios potenciales. Sobre todo porque cada país de la región se encuentra en etapas de desarrollo diferentes, y quizá, cada país quiera enfocarse en un área particular o en algún aspecto que obstaculiza su crecimiento.
Las reformas.
1. Mercado Laboral: La informalidad[1] es un rasgo distintivo de América Latina, esta es de alrededor del 55% por encima de la media de la de los países de ingresos medios fuera de América Latina e incluso por encima de la media de la de países de ingresos bajos. Los países de ingresos medios fuera de A.L tienen una media del 20% de informalidad. La informalidad está directamente relacionada con la brecha de la productividad, ante un aumento de un 1% en la informalidad, la brecha de A.L con respecto a EEUU aumenta en un 0.5%. El objetivo viene a ser reducir la informalidad.
Por lo tanto, es posible que el diseño de la reforma tenga que tener en cuenta los siguientes:
- Un diagnóstico global para identificar qué rasgos institucionales crean los mayores incentivos para que existan distorsiones en los mercados;
- Un diseño integrado para equilibrar los objetivos económicos y sociales;
- Incentivos apropiados tanto para el lado de la oferta (trabajadores) como de la demanda (empresas) que les permita funcionar dentro de una economía formal.
2. Ahorro interno e inversión en Infraestructura: La infraestructura deficiente es una limitante para el crecimiento, las inversiones en A.L son malas para mejorar el stock de capital. El problema de baja inversión compete al sector privado como al estatal, sin embargo los limitantes para mejorar esos niveles de inversión en toda A.L son a) insuficiente financiamiento a largo plazo en moneda local, b) trabas regulatorias que impiden que el financiamiento disponible llegue a la inversión en infraestructura.
De la Inversión Extranjera Directa, aunque el aumento ha sido importante solo el 10% se han dirigido a infraestructura. Las tasas de ahorro interno, que sirve como garantía para los inversionistas extranjeros pues con su inversión revelan la calidad de oportunidades, se han mantenido estancado en el 18% del PIB para A.L desde los 80´s , cuando en el Este Asiático es de alrededor del 30%, para mejorar esta tasa es necesario preservar la estabilidad macroeconómica, garantizar los derechos de propiedad, la reforma al sistema de pensiones que juegan un gran rol de intermediación en el ahorro de los hogares, además que constituyen ahorro de largo plazo en moneda local, por último la existencia de grandes sectores informales puede ser un factor negativo para el ahorro interno.
Conclusión. Existe un margen considerable para implementar reformas , y el retorno potencial en términos de crecimiento para los países que quieran impulsar una nueva ola de reformas hechas a la medida de sus necesidades, es alto. Si todos los países de la región realizaran un esfuerzo de reformas similar, el crecimiento regional aumentaría en más del doble, alrededor del 2,3%. Esto aumentaría el crecimiento en la región desde menos de 4% al año hasta más de6% en los próximos años.
[1] El sector laboral informal comprende todos los trabajos en empresas privadas no registradas y/o empresas privadas de pequeña escala no incorporadas, que producen bienes o servicios destinados
a la venta o al trueque


A principios del 2009 Sean Darby, estratega de Nomura Holdings, vió tiburones en la playa de Bondi (Sydney Australia) y pensó inmediatamente en el precio de los granos y suaves en tendencia alcista.

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