Por Carlos A. Mendoza, CABI
En la campaña electoral se escuchan muchas cancioncitas pero pocas propuestas concretas sobre cómo se alcanzará el desarrollo económico y social de la población guatemalteca. En los foros de discusión han sobresalido ciertos temas, como el de la inseguridad ciudadana, y se han obviado otros, como el de los pueblos indígenas. Este último se ha obviado porque entre los políticos se considera como un “eje transversal”, es decir, como un problema de menor categoría.
Hay otros temas que se han olvidado en el debate, no porque sean “secundarios”, sino porque su discusión podría generar reacciones adversas para los partidos políticos. Hay grupos poderosos en el país que quieren que se discutan los problemas cuya solución les beneficia, pero no los involucra. En contraste, no están dispuestos a que se traten sus propios problemas, que nos afectan a todos, y cuya solución requiere un cambio respecto del statu quo. Este es el caso del sector financiero del país. Cuyos principales protagonistas se vuelven intocables porque los políticos saben que no deben morder la mano de quien los alimenta, especialmente con tan elevados gastos de campaña.
Es increíble que, después de las recientes crisis, el perfil de los problemas en el sistema financiero haya decaído tan rápidamente. Como que si la solución a los mismos no fuera relevante para hacer más eficiente y próspera la economía nacional. Pues como sabemos, el sistema financiero no sólo presenta serios problemas de transparencia, asimetría de información, e ineficiencias de intermediación, sino que también hay casos de corrupción, malos manejos, préstamos vinculados, lavado de dinero, y tráfico de influencias.
Ya que no hay debate público al respecto, al menos revisemos lo que dicen los “Planes de Gobierno” de los dos partidos que disputarán el Poder Ejecutivo en la segunda vuelta, y que tendrán en sus manos gran parte del Poder Legislativo.
Partido Patriota
El Partido Patriota promete “propiciar un sector financiero sólido y competitivo”. Para ello se propone “fortalecer la certeza bancaria y financiera” de la siguiente forma:
“Se implementarán medidas para el fortalecimiento y supervisión efectiva del sistema bancario y financiero, mediante un marco regulatorio y sistemas de control más apropiados, apoyados sobre sistemas informativos para consulta confiables, que impulsen el desarrollo competitivo del sistema, y a la vez protejan los derechos de los usuarios, lo cual es fundamental para incrementar la certeza de la inversión privada y evitar la pérdida de confianza en el sistema. Pero, a diferencia de los gobiernos anteriores, se enfocará la intervención gubernamental a fortalecer especialmente la acción preventiva de los colapsos de las entidades bancarias, mediante el fortalecimiento de la fiscalización bancaria y financiera, ya que los fraudes bancarios que se han dado durante los últimos gobiernos han causado un enorme daño a la economía nacional y a la población guatemalteca, agregándose que han sido situaciones que ya se conocían en las esferas bancarias y en las que los gobiernos no tuvieron el carácter, decisión y firmeza para intervenir con antelación. […] El gobierno del Partido Patriota fortalecerá la fiscalización, deduciendo responsabilidades tanto a los banqueros corruptos como a los funcionarios que no informen claramente y a tiempo para evitar quiebras fraudulentas. Se impulsarán los cambios necesarios a la Ley de Bancos y Grupos Financieros y su reglamento. Se fortalecerán además los mecanismos de provisión de información pública y calificación de riesgo de las entidades financieras a efecto de que los ahorrantes e inversionistas cuenten con una información clara, oportuna y apropiada sobre la situación de las entidades bancarias y financieras. Dentro de este mismo objetivo de fortalecer la certeza del sistema nacional, se promoverán acciones que faciliten las fusiones de entidades bancarias y financieras en general, para mejorar su capacidad de intervención en bloque en el mercado, y mejorar así la confiabilidad, solidez y estabilidad de la estructura financiera del país. Dentro de la certeza financiera, se respetará la libre fijación de tasas de interés del mercado, conforme a la oferta y la demanda, pero siempre propiciando el entorno de competitividad del sistema.” Plan de Gobierno del Partido Patriota, pp. 60-61.
Unidad Nacional de la Esperanza
Por su parte, el partido UNE promete atraer la inversión extranjera directa y aumentar la inversión nacional por medio de la “generación de confianza en el sistema bancario” y de la “promoción de competencia en el sistema bancario haciendo más eficiente la intermediación financiera”. Sin embargo, no dice cómo hará ambas acciones.
Para consolidar la estabilidad macroeconómica del país en el corto, mediano y largo plazo, la UNE también se compromete a revisar la legislación bancaria para promover un manejo técnico y transparente del sistema financiero (según los Criterios de Basilea en materia de gestión de riesgos), aprobar leyes que se orienten a la modernización del sistema financiero, respaldar el manejo autónomo e independiente del Banco de Guatemala en la conducción de las políticas cambiaria y monetaria y de la Superintendencia de Bancos en la supervisión del sistema financiero, y a respetar la autonomía de la Junta Monetaria. Plan de Gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza, pp. 111 y 117.
Nos gustaría que este espacio proporcionado por CABI sirviera para promover el debate sobre estas propuestas. Les invitamos a comentarlas.
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