por Carlos A. Mendoza, CABI
Las encuestas de preferencia electoral fueron tan criticadas por sus desaciertos en la Primera Vuelta (11 septiembre 2011) que casi nadie se atreve ahora a dar un pronóstico sobre los resultados de la Segunda Vuelta (6 noviembre 2011) entre los candidatos más votados: Otto Pérez (PP) y Manuel Baldizón (LIDER). Yo me animo a especular con base en los resultados de septiembre, pues son la mejor encuesta posible sobre las preferencias de los electores (porque ya fueron reveladas en momento decisivo, no hipotéticamente), aunque puedan cambiar algo en el lapso de dos meses.
1er escenario: proporción del voto PP/LIDER en Primera Vuelta se mantiene en cada municipio, pues es muy difícil que los que ya votaron por uno de los dos finalistas vayan a modificar su voto, en el sentido de favorecer al rival. En todo caso sería para abstenerse, pero lo más seguro es que cada uno quiera sentirse ganador apoyando hasta el final a su candidato. Por otro lado, se asume que quienes votaron por otros partidos no asistirán, o votarán nulo/blanco. Aunque este supuesto es poco probable, pues gran parte de quienes votaron por los ya eliminados en Primera Vuelta sí acudirán de nuevo a ejercer su derecho, nos sirve de referencia.
Entonces el resultado final sería PP 61% vs LIDER 39%.
2do escenario: se endosa completamente el voto de los otros partidos que no pasaron a segunda vuelta según sus alianzas consolidadas, pero la asistencia a las urnas disminuye un 10% en área urbana y 15% en área rural. A favor de PP: VIVA y ADN, mientras que a favor de LIDER: UCN, PAN y Winaq/ANN (como MNR y URNG-MAIZ no apoyaron se reduce a la mitad). Se deja fuera a los neutrales (CREO, CASA y Unionistas). UNE/GANA y FRG no se pueden adjudicar con la base de datos de las elecciones Presidenciales porque no presentaron candidatos.
En este caso, el resultado final sería de PP 55% vs LIDER 45%, casi 2 millones de votos para Pérez Molina, y arriba de 1.5 millones para Baldizón. Esto es prácticamente el mismo resultado que pronostican las encuestas realizadas por Prensa Libre (12 oct) y elPeriódico (24 oct). El supuesto más débil de este escenario es el endoso del voto, pero es igualmente difícil determinar en qué porcentaje se le puede “endosar”. Personalmente, no creo que haya una transferencia automática del voto, menos aun creo que los líderes políticos tengan suficiente liderazgo ni legitimidad para pedirle eso a sus “seguidores”.
3er escenario: algo más afinado que incluya una hipótesis sobre cómo votarán los seguidores de UNE/GANA y FRG no ayuda mucho porque la diferencia entre la elección Presidencial y la del Listado Nacional de Diputados al Congreso fue de menos de 75 mil votos (a favor de la primera), mientras que el voto por esos dos partidos fue de más de 1 millón de votos para sus candidatos al Congreso. Esto quiere decir que gran porcentaje de ellos ya tomaron la decisión en primera vuelta sobre su candidato presidencial, por lo que su voto ya estaría incluido en el 2do escenario. Lo que habría que atribuir es el voto de los “neutrales” de derecha que, por su mismo perfil ideológico, tenderían a favorecer al PP. Pero se puede asumir que acudirán a las urnas en un menor porcentaje, pues nadie los movilizará. Digamos: un 50 por ciento menos de lo ya indicado en 1er escenario. Los “neutrales” de izquierda seguramente no votarán o anularán su voto.
Así las cosas, esto sólo sumaría a la causa del PP, por lo que terminaría con un 60% vs 40% de LIDER. Algo muy cercano al resultado del 1er escenario, pero ahora redistribuido el voto de todos los demás partidos, según los criterios antes expresados. Los mismos están sujetos a discusión y se pueden modificar, pero no creo que el resultado final cambie mucho. Lo único que podría hacerlo es un extraordinario esfuerzo de movilización que lleve a más electores a los centros de votación, pero no hay incentivos suficientes para hacerlo por parte de los líderes nacionales de los otros partidos, ni por parte de los líderes locales de todos los partidos. O, en el otro extremo, una evento inesperado (natural o provocado) que obstaculice a las personas el ir a votar y así la participación se reduzca drásticamente.
En resumen, muy probablemente, el PP ganará las elecciones presidenciales con 55-60%, mientras que el LIDER las perderá con 45-40% del voto popular. La diferencia absoluta en el número de votos dependerá del porcentaje de ciudadanos que decidan ir a votar.
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Agradezco a los amigos de Plaza Pública por facilitarme los resultados de la Primera Vuelta, desagregados a nivel municipal. Les hice un análisis con esa data y otra de CABI aquí. El mismo fue complementado con otro más detallado en este mismo BLOG.



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