Por Carlos A. Mendoza, CABI
Recientemente toma fuerza un enfoque denominado “institucionalismo cognitivo”, el cual se basa en evidencia empírica sobre cómo los seres humanos razonamos y elegimos. Los proponentes de este nuevo institucionalismo (Mantzavinos, North y Sharif 2004) explican que el origen de las instituciones se relaciona íntimamente con los procesos cognitivos de la mente humana. El cambio institucional se explica como resultado del aprendizaje humano. Por ello, este enfoque aprovecha los descubrimientos de las ciencias cognitivas que intentan describir mejor la interacción entre mente, cerebro y comportamiento.
Algunas definiciones básicas
Las instituciones son las reglas del juego en una sociedad, las restricciones creadas para estructurar el comportamiento humano, pues proveen (des)incentivos para la acción. Desde un punto de vista externo, son concebidas como regularidades compartidas del comportamiento, o rutinas de una población. Desde una perspectiva interna, son “modelos mentales compartidos”, o soluciones a problemas recurrentes de la interacción social. Están ancladas en la mente de las personas.
La mente tiene como función principal interpretar y clasificar las señales provenientes del medio ambiente, las cuales son percibidas por los sentidos. Por eso, como unidad de análisis, se ha desarrollado el concepto de “modelos mentales”. Estos son estructuras flexibles de conocimiento que evolucionan gradualmente durante nuestro desarrollo cognitivo para organizar nuestras percepciones y almacenar nuestras memorias. Los modelos mentales son formados como respuesta pragmática a problemas específicos, para explicar e interpretar el medio ambiente. Nos permiten predecir, tener una expectativa respecto a lo que podría ocurrir en nuestro alrededor. Pero requieren de validación, de algún tipo de retroalimentación positiva, para poder sobrevivir.
El aprendizaje, entonces, se define como la compleja modificación de modelos mentales de acuerdo con la retroalimentación recibida del medio ambiente. El aprendizaje es un proceso evolutivo de ensayo y error.
El “aprendizaje colectivo” ocurre de manera estática cuando hay comunicación entre individuos y se crea un “modelo mental compartido” que facilita una común interpretación de la realidad y, consecuentemente, conduce a soluciones colectivas. Esto generalmente pasa dentro de las organizaciones. El aprendizaje colectivo también pude darse de manera evolutiva, cuando la acumulación y transmisión del conocimiento ocurren en el tiempo, de una generación a otra. El conocimiento teórico se transmite por medio de símbolos, y el práctico por imitación.
Si los modelos mentales se estabilizan, no cambian, se forma una creencia. Una interconexión de creencias es denominada un “sistema de creencias”. Esto puede ocurrir por falta de creatividad para probar otras formas alternativas de resolver viejos y nuevos problemas. También puede deberse a que nada garantiza que la recepción de la retroalimentación proveniente del medio ambiente suceda de forma precisa. Entonces, puede ser que una retroalimentación negativa (que llama al cambio) sea percibida como una positiva (que refuerza el modelo mental existente).
Las instituciones informales, como las convenciones, normas morales y reglas sociales, cuya aplicación depende de la convicción del individuo, o de la presión de la comunidad a la que éste pertenece, surgen de manera endógena, gracias a la interacción espontánea. Una de sus principales funciones es la estabilización de expectativas.
Las instituciones formales, como el marco jurídico de un país, cuya aplicación está a cargo de un tercero (generalmente el estado), son impuestas desde el exterior sobre los individuos y las comunidades a las que ellos pertenecen, como producto de la evolución (usualmente conflictiva) de las relaciones entre diversos actores con poder.
Una “comunidad cultural”, según este marco teórico de referencia, está conformada por todos los individuos que comparten los mismos modelos mentales e instituciones informales.
Un ejemplo
Según Mantzavinos, North y Sharif (2004), el estado existe porque provee a los individuos de soluciones a los problemas de credibilidad y protección respecto a potenciales agresores. Es concebido como un agente para la aplicación de la ley y el orden. Este punto se discutirá en un próximo post.
Referencia
C. Mantzavinos, D. North y S. Sharif, “Learning, Institutions, and Economic Performance,” Perspectives on Politics, Vol. 2, No. 1 (2004), pp. 75-84.








Es muy interesante, el contenido de este artículo, refuerza y refresca los estudios y/o lecturas que se han hecho con respecto al estado y sus instituciones, este punto de vista es muy importante y educativo.