Por Carlos A. Mendoza, CABI
Esta semana tuve la oportunidad de asistir a un panel de discusión sobre “la situación en Honduras y la democracia en el Hemisferio Occidental,” organizado por el Kellogg Institute for International Studies de la Universidad de Notre Dame (Indiana, EE.UU.). Los integrantes del panel presentaron, en conjunto, una visión bastante equilibrada y objetiva sobre el problema.
Luis Cosenza, ex ministro de la Presidencia durante la administración de Ricardo Maduro (Partido Nacional, de enero 2002 a enero 2006), hizo un análisis sobre el comportamiento ilegal de Mel Zelaya, el cual lo llevó a enfrentarse contra toda la institucionalidad democrática del país, y explicó cuál fue el paso en falso, inconstitucional a su criterio, que precipitó su salida del gobierno.
Fueron varios los momentos de conflictividad previa: Zelaya no presentó al Congreso Nacional el Presupuesto del Estado para su aprobación, presionó al Congreso para que se conformara una Corte Suprema de Justicia a su gusto, y aumentó en 60 por ciento el salario mínimo, sin medir sus consecuencias en época de crisis económica.
Además, Zelaya propuso la ahora famosa “Cuarta Urna” para abrirse el camino hacia una eventual Asamblea Nacional Constituyente. Con la cual, él esperaba, se eliminaría la prohibición constitucional de la reelección presidencial. Aunque Zelaya había negado varias veces esa intencionalidad, un video disponible en YouTube da testimonio del momento en el cual reveló su objetivo, hasta ese momento, inconfesado.
Según Conseza, esas palabras son las que pusieron fuera de circulación a Zelaya. Pues el artículo 239 de la Constitución hondureña dice: “El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presidente o Vicepresidente de la República. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos y quedarán inhabilitados por diez (10) años para el ejercicio de toda función pública.” A su criterio, dicho artículo es auto-ejecutable, es decir que no es necesario que un juez determine su aplicación. En ese mismo momento, entonces, Zelaya dejó de ser el Presidente de Honduras.
Este punto fue debatido por Doug Cassel, profesor experto en derecho internacional. Desde su punto de vista, aunque la Corte Suprema de Justicia hondureña se pronunció de manera unánime a favor de la destitución de Zelaya, la Corte nunca citó como base legal el artículo 239, ni la Constitución misma. Así que él considera que se trató de un golpe de Estado, es decir, una interrupción inconstitucional del mandato presidencial. Además, advierte que el citado artículo contradice al derecho internacional, pues viola el derecho al debido proceso. Sin embargo, reconoció que parte del problema con la Constitución de Honduras es que no contempla la figura del impeachment, es decir, el proceso legal que debería seguirse para determinar si un funcionario democráticamente electo debe ser separado de su cargo.
El profesor Paolo Carozza, miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, hizo afirmaciones muy interesantes, a título personal. Primero, informó que la Comisión sí visitó Honduras para verificar las denuncias sobre violaciones de los DD.HH. y efectivamente documentaron casos de detenciones arbitrarias, exceso en el uso de la fuerza, y violencia sexual. Pero no era cierto que había “ríos de sangre” como algunos medios lo afirmaban. Segundo, contrastó la disponibilidad del gobierno de Micheletti para recibir a la Comisión, mientras que Chávez no ha permitido una visita de verificación de la misma a Venezuela durante más de diez años (y ningún Estado miembro de la OEA se ha pronunciado al respecto). Tercero, también explicó que sí hay medios de comunicación opositores al gobierno de Micheletti.
Carozza compartió reflexiones personales que resultan muy importantes: La democracia no es lo mismo que el respeto a los Derechos Humanos. Las violaciones a los mismos pueden venir de gobiernos autoritarios o democráticos, de izquierda o de derecha. Lo bueno es que el discurso sobre el respeto a los DD.HH. sí ha permeado en la mente de todos los gobernantes. Hay una preocupación por la pérdida de legitimidad que ocurre cuando los Estados violan esos derechos. Por ello, a su criterio, el actual gobierno hondureño permitió la visita de verificación. Por otro lado, posiblemente las herramientas que utiliza la OEA para este tipo de crisis están pensadas para modelos del pasado, como los típicos golpes militares de Estado. Este no es el caso de Honduras.
Finalmente, en las respuestas a preguntas de los estudiantes, Cosenza mostró su preocupación por el rechazo de la comunidad internacional al proceso electoral en marcha, pues él considera que es la única salida a la crisis. Es importante que el nuevo Presidente electo cuente con la legitimidad suficiente para poder gobernar. Cassel dijo que esta crisis también refleja el problema de la democracia para responder a las necesidades y expectativas de la población, sobre todo en materia de bienestar económico. Carozza, por su parte, ve muy complicado que Zelaya regrese al poder sin el uso de la fuerza.
Personalmente, el debate me pareció muy bueno, aunque me hizo falta escuchar más sobre el papel de los actores internacionales relevantes, como Venezuela (Chávez) y los EE.UU. (Obama). Como dijo Mainwaring en la introducción, es curioso que ambos estén alineados del mismo lado.
Pienso que el debate sobre la crisis-institucional en Honduras generalmente se concentra en lo normativo, “el deber ser,” mientras que se excluye el análisis más realista de la situación, “lo que es,” que podría facilitarnos la visualización de una salida. El pragmatismo no es la renuncia a principios morales, es un reconocimiento de la realidad tal cual, para encontrar soluciones a los problemas.
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Gracias a Luis Consenza por facilitarnos copia del documento con el análisis legal elaborado por la Biblioteca del Congreso de los EE.UU. y titulado “Honduras: Constitutional Law Issues”









Gracias por tu comentario. Equilibrado y serio. Me gusta el tema del pragmatismo con el que cierras. En ese ámbito, me gustaría que alguien me explique por qué Brasil incumple las leyes internacionales declarando huésped a alguien que tiene acusación de delitos comunes (Zelaya las tiene en Honduras). Además por qué Brasil permite que desde su embajada en Honduras, Zelaya hable de insurrección, “constituyente o muerte”, incite a la violencia, entre otras cosas, posición muy distinta y contradictoria a la que asumió con el defenestrado Lucio Izaguirre en Ecuador, a quien el dió asilo político con la condición de no comparecer ante los medios de comunicación y tampoco dar declaraciones de índole política. Finalmente, Brasil también viola los tratados internacionales (emanados por la misma OEA incluso) indicando que Zelaya es huésped INDEFINIDO… vaya ejemplo el que está dando la potencia de Latino America… ¿un nuevo imperia-socialismo?
Interesante Post.
Esta noticia también muestra “lo que es” dentro de las violaciones a la convención de Viena… sin duda son “gorilas” quienes mantienen el “órden” en Honduras:
http://www.agenciapulsar.org/nota.php?id=15886
Hay algunas imágenes alusivas en la WEB:
http://orhpositivo.wordpress.com/2009/09/25/represion-y-tortura-contemporanea-en-honduras-la-historia-del-canon-sonico-usado-contra-mel-zelaya/
Gracias Carlos por el aporte, por contribuir a tener mayor claridad ante la situación, para mi, confusa de la situación de Honuduras.
Lamento mucho que una institución como CABI distorsione la realidad de lo que está pasando en Honduras. He tenido la oportunidad de viajar hace poco a Honduras y es un país que merece una vida mejor.
La Constituciónn de Honduras ya ha llegado a su fin (está en estado de Coma) Ya no estamos en el sigloo pasado y es necesario mmodificarla porque es obsoleta y centralizadora<. CENTRALIZACIÓN ES SINONIMO DE CORRUPCION. DESCENTRALIZACIÓN ES DESARROLLO. DESCENTRALIZACIÓN ES DESARROLLO.
POR FAVOR NO SEAN INGRATOS..No hay necesidad de ir a E:E:U:U: a escuchar opiniones de gente que ni siquiera conoce Honoduras. Vayan a Honduras a ver la cruda realidad.
-”HAY QUE DESCENTRALIZAR EL PODER PARA SOCIALIZAR EL SABER”-.
Carlos Pérez,
Estamos de acuerdo con que los hondureños, al igual que el resto de los centroamericanos, merecen una vida mejor. Tambien estoy de acuerdo sobre la importancia de descentralizar el poder, pero es un proceso complejo y que debe hacerse de manera adecuada para no causar otros problemas.
Respecto a CABI, somos una firma consultora, donde cada uno de sus socios tiene sus propios puntos de vista y criterios. Además, en este artículo simplemente estoy trasladando a los lectores lo que otras personas han dicho. Me parece que es un insumo útil para el análisis.
Me encantaria ir a Honduras, pero vivo en Chicago. Asi que estoy a noventa millas de Notre Dame, la Universidad en donde estudio. Si he visitado Tegucigalpa para mi investigacion academica, y he compartido con los lectores una anecdota que refleja mucho sobre la cultura politica hondureña: http://ca-bi.com/blackbox/?p=2648
Yo vivo en Honduras, y he podido observar como ambas partes, tanto Zelaya, como Micheletti utilizan banderas que suenan muy nobles, pero el asunto es que sus acciones no son congruentes. Por un lado a Zelaya no le interesa la descentralización del poder, le interesa su reelección, y a Micheletti, no le interesa el respeto a la constitución le interesa mantener el status Quo.
Si a Zelaya le hubiera interesado realmente la descentralización del poder, habría propuesto eso y habría quitado de su propuesta la reelección, y si a Micheletti le interesara realmente el respeto al orden constitucional hubiera utilizado los medios y las instituciones legales para destituir a Zelaya y no saltarse los procedimientos.
Me parece que el comentario de Mariela es bastante equilibrado, y me hace recordar que la democracia es, en realidad, un regimen de elites, no del pueblo… Son estas elites las que movilizan “al pueblo” haciendole creer que la soberania proviene de ellos (la poblacion). Asi es como legitiman (o tratan de hacerlo) sus decisiones y acciones.
Todo esta enmarcado en un discurso, y en un conjunto de creencias sobre el “deber ser”. Por eso es que el principal campo de batalla ha sido el de la moral. El problema es que, una vez agotado el arsenal discursivo, se pasa al uso de la fuerza, que es precisamente lo que la democracia intenta evitar.
Es curioso cómo las justificaciones para la “salida del poder” de Zelaya se basan en suprimir la intención de una posible asamblea constituyente. Todo esto para cortar de raíz cualquier intento por aprobar a través del poder popular, la posibilidad de reelección presidencial. Y como lo menciona Zelaya en el video, es paradójico que casi todos los cargos de elección popular tengan ese derecho, menos el presidencial.
Es también hilarante la mención de la “disponibilidad” de Micheletti para recibir a la Comisión de Derechos Humanos.
En resumen, un foro muy desligado de la realidad de Honduras. Quizás tener familia en Tegucigalpa o vivir allá, soportando la represión de las fuerzas militares, la incomunicación, la eliminación de medios de comunicación, el asesinato y la vuelta de la figura del desaparecido, los bombardeos sónicos, el toque de queda y la supresión de todas las libertades constitucionales les otorgue un poco más de aproximación a los hechos y al fin, un ápice de credibilidad.