Carlos A. Mendoza, CABI
Saber leer y escribir es importante para obtener y transmitir información, para la comunicación de ideas, para adquirir conocimiento, etc. Una sociedad con un gran número de analfabetas está en desventaja en cuanto al aprovechamiento de los recursos que nos brinda la era de la información y la tecnología.
Sin embargo, hay otros tipos de “analfabetismo” que son tan importantes como el anterior. No hablar el idioma inglés, por ejemplo, nos impide acceder a la literatura científica en la que se presentan y discuten los más recientes avances y descubrimientos de las distintas ciencias. Esperar la traducción al castellano significaría estar dos años por detrás del debate de hoy.
Ahora, además de saber leer y escribir, en castellano e inglés, es necesario conocer y manejar el lenguaje de las computadoras. El aprovechamiento del Internet, por ejemplo, depende es esas destrezas básicas.
Lo mismo podríamos decir respecto a los conocimientos elementales de economía y finanzas que se requieren para navegar exitosamente en el mundo contemporáneo. Posiblemente, el analfabetismo en estas áreas es mayor al de los tres tipos antes mencionados.
Un conocido banco, con capital extranjero, ofrece a sus potenciales inversionistas dos opciones: certificados de depósito a plazo fijo en quetzales y en dólares. En la moneda nacional ofrece una tasa anual de interés del 8 por ciento. En la moneda estadounidense ofrece 4.4 por ciento. ¿Cuál es la mejor opción?
A los lectores de este BLOG les parecerá un ejemplo trivial, porque todos son conocedores de estos temas. Pero es un caso real bastante ilustrativo. ¿Saben cuál fue la recomendación de la persona encargada de “asesorar” a los potenciales inversionistas? Dijo a su cliente que lo mejor era invertir en quetzales, porque si comparaba los intereses devengados al final del período sería mayor lo devengado en moneda nacional. Para saber eso basta la aritmética básica. ¿Y las otras variables?
La “asesora” únicamente tomó en cuenta el tipo de cambio a futuro para comparar los intereses, pero no utilizó dicha tasa para comparar lo que ocurriría con el capital. En ningún momento tomó en cuenta la tasa de inflación esperada en ambas monedas, la cual afectará su respectivo poder adquisitivo. La decisión final del cliente, quien no es un inversionista sofisticado, cambió al incorporar en sus cálculos las otras variables ignoradas por el banco.
Suponiendo que el sesgo de la “asesora financiera” del banco fue un error honesto, de buena fe, cómo contrarresta el cliente el efecto “autoridad-por-conocimiento” que se supone posee el banco. Es el mismo problema del analfabeto a quien le piden que firme un documento importante: tiene que confiar en lo que le dice quien, se supone, sabe leer.
Si a la gran brecha de información entre las entidades bancarias y los usuarios del sistema financiero, le sumamos el analfabetismo en la materia, es evidente que necesitamos hacer una campaña masiva de educación. Un usuario mejor informado y educado será menos proclive a ser víctima de los engaños o equivocaciones de quienes buscan hacer negocios con su dinero. ¿Qué piensa usted?



En un país donde la inflación inter anual ya supera el 12.4%, me parece una soberana irresponsabilidad, por parte de cualquier entidad financiera, el no considerar este factor al momento de hacer recomendaciones de inversión. Totalmente de acuerdo con el post.
Algunos economistas de Guatemala
En 1866 el porcentaje de alfabetos en Guatemala era de un escaso 1%; para el 2008 aumentó al 77%. Pero, ¿en realidad somos alfabetos? No se ha medido aún la tasa de analfabetos funcionales y dentro de éstos, el número de iletrados en materia de economía y finanzas.
La carrera de Economista se creó en Guatemala en 1937, cuando se fundó la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), de manera que los estudios formales e institucionalizados en el campo de la economía tienen solamente 71 años de haber principiado. En 1962 se creó igual Facultad en la Universidad Rafael Landívar (URL), y en la Universidad Francisco Marroquín (UFM) en 1972; Universidad del Istmo (UNIS), 1998; la última en surgir fue en la Universidad Rural de Guatemala (UR), en 1999. Sin embargo, ello no quiere decir que no hayan existido economistas previamente, aunque sin contar con dicho grado; ejemplos de ello se tienen en: Simón Bergaño y Villegas (1781-1828), poeta, autor de artículos periodísticos de carácter político, fabulas satíricas y de “Silva a la Economía Política” (1808); José Cecilio del Valle (1780-1834) a quien se considera como “el padre y fundador de la estadística en Guatemala”.
Antonio José de Irisarri (1786-1868), político, escritor polémico, novelista y redactor de artículos periodísticos en siete países hispanoamericanos y de Londres, primer Presidente de Chile en 1814. Publicó dos novelas: “El Cristiano Errante (novela que tiene mucho de historia)” (1846); e,”Historia del perínclito Epaminondas del Cauca” (1863). Fundó 15 períodicos. Embajador de Guatemala ante la Casa Blanca (1855-1868).
Embajador de Chile en Inglaterra y Francia (1819-1824). Con la calidad de Ministro Plenipotenciario conque Bernardo O’Higgins lo envió a Gran Bretaña en 1819 para solicitar el primer préstamo externo pedido por Chile, desarrolla una intensa actividad negociadora con el banco o casa comercial con la que finalmente se suscribió el contrato de préstamo, aceptado a finales de 1822 por la cantidad de un millón de libras; el 2 de enero de 1823 el Gobierno de Chile aprobó las actuaciones de Irisarri. Ante las acusaciones referentes a que se había beneficiado personalmente cobrando una comisión, Irisarri se defendió de los señalamientos. Publicó un escrito mediante el cual demostró haber obtenido ventajas sobre todos los demás empréstitos negociados por entonces, pues la tasa de interés era menor que la vigente en plaza; dicho escrito lleva por título “El Empréstito de Chile” (1833), en cuya corrección de pruebas participó don Andrés Bello.
En 1825 Irisarri proyectó la formación de una compañía minera por medio de una sociedad anónima, a ser creada con la venta de bonos por cinco millones de libras esterlinas, actuando él como Presidente; las bases de dicha sociedad se adecuaban a los intereses de la República Federal de Centroamérica, y también se proponía el establecimiento de un banco. Aunque solicitó el permiso correspondiente, el Gobierno Federal tardó demasiado en expedir las patentes del caso (28 de julio de 1825), las que llegaron a Inglaterra hasta el 17 de febrero de 1826, fecha en la cual ya no era posible vender las acciones en razón de una crisis en la Bolsa de Londres que ocasionó quiebras de cientos de empresas y el desequilibrio de los valores. Sin ser economista, Irisarri expuso tales problemas en el documento de 35 páginas: “Memoria sobre los obstáculos que han impedido la realización de las compañías proyectadas para la América Central, por Antonio José de Irisarri. – Nueva York: impreso por C. S. van Wimkle, calle de Pine, número 48.- 1826”.
La mini biografía de don Antonio José de Irisarri puede encontrarse en el siguiente link de la Municipalidad de Guatemala:
http://www.muniguate.com/index.php?option=com_content&view=article&id=946:antonio-jose-de-irisarri&catid=96:temas-interes
Antonio José de Irisarri categoría: Cultura/Temas de Interés. Conozca la biografía de Antonio Jose de Irisarri su origen y sus obras más aclamadas. ¿Quién fue? Su origen. Como escritor.
Ignacio Solís (1839-1912), escribió “Memorias de la Casa de la Moneda de Guatemala y del Desarrollo Económico del País” (1895), seis tomos, mismas que permanecieron inéditas hasta 1978 cuando el Ministerio de Finanzas Públicas tuvo a bien publicarlas.
Enrique Martínez Sobral (1875-1950). Guatemalteco, Abogado por la USAC y Economista por la UNAM de México. Se “inició” como novelista (autor de “Su matrimonio”, “Alcohol”, “Inútil combate” y tres novelas más), pero hubo de abandonar la producción literaria y seguir su carrera de abogado en el destierro que le impuso Manuel Estrada Cabrera, trabajando en el Banco de México. Después de estudiar Economía y de haber laborado como Subsecretario de Hacienda en México, regresó a Guatemala en 1924 para participar en la Reforma Monetaria que estableció el Quetzal como signo monetario de Guatemala. Entre otros estudios de economía y finanzas, publicó: “La reforma monetaria; la sociedad anónima”, 1909; “La reforma monetaria. Con un estudio acerca de El porvenir de la moneda y con la Memoria de la Comisión de cambios y moneda, relativa a la ejecución de la reforma”, 1910; “Estudios elementales de legislación bancaria”, 1911; “Principios de económica, con especial referencia a las condiciones mejicanas”, 1919; “La participación de los trabajadores en las utilidades: artículos publicados en ‘El Universal’ diario de Méjico”, 1921; “Artículos relativos a la reforma monetaria de Guatemala”, 1925; “Elementos de hacienda pública”, 1939; y, “Compendio de económica”, 1944.
Valentín Solórzano Fernández publicó “Evolución económica de Guatemala” (1947) tesis de Economista por la Universidad Autónoma de México. Escribió también “Causas y consecuencias económicas de la revolución de octubre de 1944” (1994). Ministro de Economía durante el período 1978-1982. La historiadora Regina Wagner elaboró la biografía de Solórzano, publicada en Anales de la Academia de Geografía e Historia de Guatemala, enero-diciembre 2002.
Kurt Prober, brasileño. escribió en 1954 “Historia Numismática de Guatemala”, la que fue publicada por el Banco de Guatemala en 1957. Traducción del portugués al español y notas, por el guatemalteco Jorge Luis Arriola Ligorría (1906-1995). Prober comenta en su obra que como fuente de información Valentín Solórzano utilizó en 1947 las aún inéditas “Memorias” de Ignacio Solís y se queja que el Departamento de Acuñación de Monedas del Banco de Guatemala le haya impedido leerlas pues las consideraba como “secreto de Estado”, recomendando su publicación.
Ernesto Chinchilla Aguilar (1926-1996) escribió “Historia Económica de Guatemala”, publicado en 2004 por la Academia de Geografía e Historia de Guatemala, como obra póstuma del historiador. El libro fue redactado a mediados de los años 1970, por solicitud del Gerente del Banco de Guatemala, institución que no lo difundió y mantuvo los derechos de autor durante 10 años. Las hijas del historiador decidieron editarlo, agregando al manuscrito las citas bibliográficas que se habían extraviado.
Los temas de economìa y finanzas me gustan e interesan bastante, Cual serìa su recomendaciòn para mejorar mi conocimiento o especializarme en estos temas?