Gracias a nuestro lector y ahora colaborador Ariel Batres, que además cuenta con una mano suelta en materia de narrativa y escritura. Compartimos su trabajo realizado en medios de internet con motivo de la filmación y creación de la película “Señor Presidente” dirigida por un venezolano, Rómulo Guardia. La cinta basada en la novela de nuestro Premio Nóbel, Miguel Angel Asturias, tiene algún tinto político con motivo de filmarse en la Venezuela Chavista.
Aquí el Link del artículo de Ariel Batres en Analitica.com y aquí para descargar el file del segundo artículo más completo y publicado también en la Revista Analítica.com, pero que nosotros ofrecemos de forma completa sin errores de edición, disponible para nuestros lectores de The Blackbox.
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Interesante, pero tendencioso. Debería haberse filmado en Guatemala.
El señor o señora “m” (por qué esconderse en el anonimato, si ya no estamos en la época del Señor Presidente, Manuel Estrada Cabrera, donde este señor lo oía y sabía todo), gentilmente comenta:
“Interesante, pero tendencioso. Debería haberse filmado en Guatemala.”
Si el artículo del suscrito le pareció interesante a “m”, razón de más para sentirse motivado y seguir en la brega. Significa que el autor de estas líneas ya está ubicado en la tercera fase de la bella y sugestiva frase del poeta guatemalteco Fausto Aguilera (los números entre paréntesis los he colocado a propósito): “(1)Si escribo no me publican, (2) si me publican no me leen, (3) si me leen no me entienden, (4) y si me entienden se hacen los babosos.”
Prefiero pensar que me ubico en la aquí denominada como tercera fase, pues si fuera en la cuarta seguramente la respuesta corresponderá especificarla a “m”.
Si el artículo suena interesante, qué bien. Es lo menos que uno prefiere escuchar, y todo lo demás vendrá por añadidura.
Empero, señalar que es tendencioso ya es distinto. Pero como todo depende del cristal conque se mire, dejo al alcance de “m” determinar en qué consiste dicha tendencia, que más bien suena a ideología, esa señora que tanto daño a hecho a Guatemala.
Un amigo economista me dijo hace pocos días que el artículo de este servidor suyo le daba a entender que no quería al tal Presidente Chávez de Venezuela, y así es. Cómo querer y aceptar la serie de barbaridades que está haciendo en su país, y amén de ello prácticamente pedir y permitir que las venga a hacer a Guatemala.
Dicho amigo me señaló que debía reconocer lo bueno que realiza en su país, y sólo le recordé que las nacionalizaciones del aparato productivo siguen sonando a populismo, a espejismos orientados a que la masa crea que se hace algo en su favor, cuando resulta lo contrario. Y ya no se diga, convenir en que llame hermanos a los delincuentes y secuestradores de las FARC en Colombia. A quienes defienden a dicha organización terrorista, de guerrillera no tiene ni el nombre, sólo cabría preguntarles: ¿continuarían haciéndole propaganda a quienes tienen secuestrado durante 7 ó más años a su hermano, padre, madre, esposa, hijo, etc.?
Este amigo aún suspira por GUATEL; dicho ente todavía existe y lamentablemente “Eppur si muove”. Como que quisiera que regrese por sus fueros, seguramente incluída la enorme corrupción que existía a su alrededor, donde teníamos que esperar hasta cuatro años para obtener una línea telefónica y encima de eso, pagando “mordidas” para que agilizaran el proceso de instalación.
Si el artículo de quien suscribe le pareció tendencioso a “m”, qué pensará entonces de la producción literaria del gran e inimitable Miguel Ángel Asturias, toda vez que tendenciosa podría calificarse su preciosa novela “El Señor Presidente” (a Luis Cardoza y Aragón le pareció una novela rosa, por los amores que describe entre Camila y Cara de Ángel); igual epíteto podría aplicarse a su Trilogía bananera y hasta a “El Árbol de la Cruz”.
Pero como bien lo dijo nuestro Premio Nóbel de Literatura en el Prólogo a “Las Lanzas Coloradas” del venezolano Arturo Uslar-Pietri: “En la palabra, todo. Sin la palabra, nada.”
Finalmente, si a “m” le parece que la película “Debería haberse filmado en Guatemala”, es algo que corresponde aclararlo a su Director, el venezolano Rómulo Guardia.
De mi parte, barrunto que tal apreciación se debe a que aún no la ha visto y por ende adolece del conocimiento de causa para emitir un juicio de valor. De nuestra parte, seguiremos en los trámites para conseguir su exhibición en Guatemala.
A más de ello, a cualquier guatemalteco le hubiera gustado que no sólo fuera filmada en locaciones chapinas, sino a más de ello que su Director y actores principales también fueran paisanos. Pero, “cosas veredes Sancho amigo”. En las décadas de los 70′s y 80′s hubo dos producciones fílmicas de la novela, extranjeras por cierto, y en Guatemala ni nos enteramos. El propio Premio Nóbel vió la primera en 1971 y no le gustó. Qué pensaría si hubiera visto la tercera, hoy comentada, aún cuando el actual Director lo conoció personalmente siendo niño en los 60′s.
En consecuencia, agradezco a “m” se haya tomado la molestia de transmitir su criterio, habida cuenta que eso es lo que hace falta en Guatemala. Que nos permitamos discutir, disentir, esgrimir argumentos en contra y a favor, no importa si son falaces o cargados de ideología.
“Quién que es, no es romántico” dijo el también inimitable Rubén Darío, y por tal motivo seguiremos en esta tarea de comentar, emitir opinión, reseñar obras. A fin de cuentas, estamos claros y aceptamos anticipadamente que “El que escribe para el público se expone a la censura de todos los que leen.” Antonio José de Irisarri, guatemalteco, 1786-1868.