Por Carlos A. Mendoza, CABI
Estoy escribiendo algunos insumos para el debate, pero releyendo a Krugman me encuentro con este párrafo de Keynes, con el cual el primero de ellos decidió introducir su libro titulado “Peddling Prosperity”. Es una joya para hacer un meta-análisis de nuestro diálogo sobre freebanking y Banca Central:
“The ideas of economists and political philosophers, both
when they are right and when they are wrong, are more
powerful than is commonly understood. Indeed, the
world is ruled by little else. Practical men, who believe
themselves to be quite exempt from any intellectual
influences, are usually the slaves of some defunct
economist. Madmen in authority, who hear voices in the
air, are distilling their frenzy from some academic
scribbler of a few years back … soon or late, it is ideas,
not vested interests, which are dangerous for good or
evil.”
JOHN MAYNARD KEYNES
The General Theory of Employment, Interest, and Money








Por cierto, debo reconocer y agradecer a Hugo Maul por introducirme al pensamiento de Paul Krugman. Mi ultimo año en la UFM fue enriquecido por la transferencia de conocimieto que Hugo hizo desde UCLA hacia Guatemala.
Hola Carlos. Digamos que estoy totalmente de acuerdo con el comentario que haces. No hay postura en economía que no esté sustentada consciente o inconscientemente en una postura filosófica. (Keynes lo dice en relación a otras teorías económicas). El ejemplo más claro es la posición de Paulo que utilizaba conceptos filosóficos (ley natural, naturaleza, Dios, dios, evolución, empirismo, escepticismo) para justificar argumentos técnicos y luego cuando se entraba al tema filosófico que él mismo utilizaba (tal vez de forma inconsciente) se salía del asunto asumiendo una posición técnica. Es un ejemplo. Alguna vez trabaje una genealogía (en el sentido de Foucault, o al menos fue un intento sistemático) de la historia de la economía moderna buscando los metarelatos que la sustentan y en sentido de hipótesis diría que la economía que viene directamente de Jevons y Walras encuentran diferentes metarelatos filosóficos para su fundamentación pero sobre todo está en el idealismo moderno (Descartes) y el empirismo moderno (Hume).
Otra escuela, la escuela austriaca en Menger puedes rastrear sus bases en Aristóteles pero modernizado por Franz Brentano (el padre intelectual de dicha escuela en un sentido, pero también de Husserl y la fenomenología). Esto sólo por referirnos a los marginalistas de 1871. Y también es un ejemplo de que el pasado retenido (como dice Husserl) y la proyección de futuro en un horizonte actual puede ser re interpretado (la intencionalidad de Brentano es una re interpretación de la intencionalidad en los escolásticos y Aristóteles y abrió todo un mundo nuevo para la filosofía y las humanidades en lo que hoy se conoce como hermenéutica). Y por último, las discusiones a niveles técnicas muchas veces son estériles porque esta técnica está ya legitimada en un metarelato que la establece como verdadera y rechaza de antemano cualquier forma diferente de desarrollo teórico o práctico sobre el asunto. Por eso es importantísimo lo que tú dices como meta análisis. Keynes es una figura interesante en este asunto, de hecho hay un paper interesante para quien le interese este asunto en el Cambridge Companion to Keynes acerca de la posición de Keynes entre modernidad y post modernidad. Para mi Keynes es el primer economista que está en un punto de sospecha de la racionalidad que pretendía la modernidad y la incluye en el análisis económico.
Clynton; entonces podríamos decir que las discusiones técnicas estan basadas en dogmas?
El problema del análisis técnico, es que aparenta ser objetivo, y obvia el hecho de que este tipo de análisis tiene bases filósoficas e ideológicas. Entonces ello, limita nuestra capacidad de criticar el medio que nos rodea, pues operamos sobre una base previamente establecida. Además, con ello se nos olvida cuales son los fines de la técnica (lo normativo) a los cuales debe estar supeditada la ciencia, pues sino se pierde el componente humano.
Con respecto al parráfo de Keynes, considero que para el, las ideas son las que representan peligro, debido a que los intereses se expresan en términos de ideas.
Estimado Ernesto fijate que usualmente si. Muchas veces de forma inconsciente. El gran reto es elaborar pensamiento sin un fundamento dogmatico. Lo que mejor se me ocurres es estar abierto a las posibilidades.
Como dice Marcelo, hay que tener cuidado con las apariencias de objetividad porque somos seres en el mundo que no tenemos la perspectiva del ojo de Dios. Siempre tenemos postura porque somos seres en el mundo con una posición.
Estimado Ernesto, una cuestión más. Fijate que tal vez es mejor pensar que las discusiones técnicas muchas veces son el mejor ejemplo de incomprensión de paradigmas. En las cuales sus elementos constituyentes generaron ciertos críterios de verdad y certeza. Pueden llegar a ser dogmaticos cuando nunca llega a la conciencia que son únicamente algunos elementos de certeza dentro de muchos.
Que refrescantes estas discusiones mis estimados amigos. Resulta muy interesante la reflexion de Keynes y la inquietud normativa o filosofica no es ajena (quiza no pueda serlo) al analisis economico. Creo que el mundo ha ido avanzando (algunas veces quiza retrocede) en una dialectica idea-accion-idea; las grandes revoluciones y transformaciones del mundo han germinado en ideas que se vuelcan en acciones. Tales ideas generalmente han tenido un sustento normativo. Esto aplica a la economia como a otras disciplinas; pensemos por ejemplo en el cambio de una economia bajo el absolutismo a la economia bajo la republica. Clinton, seria bueno que nos compartieras la geneaologia de la que hablas.
Estimado Clynton; entonces podriamos decir que la manera correcta de abordar los temas es con la perspectiva del ojo de Dios, que no es mas que aquella libre de condicionamiento. ¿Es posible esto?
Qué excelentes y sanas estas discusiones, sobre todo porque nos actualizan y/o recuerdan las lecciones que recibimos de historia y doctrinas económicas.
A Keynes en su época se le calificó de intervencionista, de promover la ingerencia del Estado en la economía; y hoy, se le revitaliza y actualiza. Esto es, se necesita estudiarlo de nuevo y si Breton Woods nos dejó valiosas enseñanzas, lo sensato será determinar hasta donde es factible repetir otros milagros económicos bajo la égida de la teoría keynesiana.
La remembranza que hace Clinton con respecto a las escuelas de economía sí que es rica en aportes, y por ello me uno a la petición acerca de que nos muestre la genealogía que comenta.
En lo que no puedo estar de acuerdo es en examinar los asuntos económicos “con la perspectiva del ojo de Dios”; ya no estamos en tiempo de los escolásticos, y tampoco creo que Tomás de Aquino pueda convencernos con su “Summa Teológica”, como herramienta para interpretar y resolver los problemas de la economía.
Gracias Ariel, Hugo y Ernesto por sus comentarios.
Sobre la genealogia la puedes ver en una revista que se llama Intuición. Fue el tomo II, se publicó hace como dos años. Lo vendian en Sophos, no sé si tendrán copias. Hay una versión digital en mi pagina web, http://paginas.ufm.edu/clyntonr Se llama El declive de la ciencia económica y el surgimiento de la cultura gerencial: Una visión post moderna del futuro de la economía. (Es una no editada son como 98 paginas).
Ahora sobre la perspectiva del ojo de Dios creo que lo exprese mal. Es un termino que utilizan los pragmatistas norte americanos (Putnam y Rorty, al menos hasta donde sé yo). Y lo utilizan para designar que dicha perspectiva no existe. Sólo existen posiciones particulares inmersas en un mundo. Es decir, posturas. Pero no tiene nada que ver con Aquino y compañia.
Entonces para contestar a Ernesto, la mejor perspectiva es la que tenemos. Es decir, no podemos pretender escaparnos y no tener. Tenemos siempre una. Entonces nos queda simplemente estar conscientes de la que tenemos. Y no pretender universalizarla si no tratar de hacer con ella y con la postura del otro en el dialogo. Porque al final tenemos una posicion intersubjetiva en la comunidad humana que vivimos. Estamos en un mundo compartido.
Gracias Clinton por tomarse la molestia en aclararnos las dudas.
Leeré con entusiasmo el texto que recomienda, así como otros que aparecen en su página-portal particular.
Como en los primeros párrafos hace referencia a Nietzche, considero oportuno recomendar la película “El día que Nietzsche lloró” (2007). Al revisar en la red, la venden en US$ 12.50 y aquí en Guatemala cuesta US$ 1.96, en versión pirata para variar.
Excelente película, cuyo guión se basa en la novela (1993) de nombre homónimo, escrita por el psicólogo Irving D. Yalom. El papel de Nietzche es interpretado por Armand Assante, actor que tiene en su haber la participación en más de 15 películas.
Sin haber leído la novela, e incluso poco sobre la vida del filósofo alemán, admirado por Rafael Arévalo Martínez quien lo cita varias veces en diversos cuentos y novelas, así como por Miguel Ángel Asturias y César Brañas, puedo señalar que el espectador logra conocer un mes de la vida de Nietzche, en 1882, sus deseos por el suicidio, de sus ansias y locuras, mismas que al final de su vida lo llevaron a la tumba, muriendo demente. Aunque es una novela de ficción, se basa en un caso real, cuya descripción se encuentra en el epílogo de la misma, al resumir qué fue de cada uno de los personajes principales.
Brillante el método que sigue el Dr. Josef Breuer para lograr la cura de Nietzche, asistido indirectamente por Sigmund Freud.
Pasados los años desde que leí “Así hablaba Zaratustra”, no puedo ser tan pretensioso como para decir si lo entendí; más bien, me atrevo a decir que deberé leerlo de nuevo. Cuando en su oportunidad leí a Rafael Arévalo Martínez y su “Concepción del cosmos”, quedé asombrado por el manejo que éste hizo de sus ideas, así como las de Shopenauer y otros filósofos, y de cómo Martínez Durán, su prologuista, señala que no obstante no compartir las ideas que expone Arévalo, valora la obra por el esfuerzo realizado, porque invita a la discusión.
En consecuencia, la obra de Clinton López “El declive de la ciencia económica y el surgimiento de la cultura gerencial: Una visión post moderna del futuro de la economía”, también invita a la discusión, y no sería mala idea que Paulo, Carlos y Miguel, como responsables de The Black Box organizaran un evento para discutir y aprender un poquito más de historia y doctrinas económicas, pero sin apasionamientos ni ideologías preconcebidas. Tan sólo con el afán de actualizarnos.
Despúes de ver la profundidad de la discusión liderada por Clynton en el tema filosófico económico, puedo concluir lo que dice uno de mis héroes personales ” cada quién obtiene lo que quiere de los mercados”…..entiendo, sin conocerlo a Clynton, su forma de ver la economía.
Por mi parte, la forma que presenté de un sistema financiero de un software puede ser de mi carácter matemático y cuantitativo (me gustan los números en pocas palabras, de hecho soy el que más usa las gráficas en éste sitio, soy menos narrativo-soy esceptico también del uso de la narrativa desde que está sujeta del “confirmation bias”, por ello deje hace algunos años atrás la literatura, a la que dediqué muchas horas-talvez en el futuro la retome) sobre las finanzas y economía que se suma a mi preparación como ingeniero……con razón la discusión costó al arranque con Clynton, dos vertientes diferentes…..me queda claro que su visión más humanista (filosofo-económico) hace que mire el sistema financiero como un sistema social……
No obstante traes leer el paper de Clynton (que califico de muy bueno) y sus comentarios aquí, veo muchos consensos con el, el problema es el lenguaje por eso cuando hago una consultoría lo que primero hago es preguntar puro niño de 4 años todo, desde que mi escepticismo declarado se extiende a la manera “imperfecta” de comunicarnos- que no es otra cosa que intercambio de conceptos, es por ello que entender el concepto del que está pagando es clave. El entendimiento comunicacional es mucho peor de lo que uno piensa, me pasa a mi alrededor. El paper dá para más, creo que éste blog se ha quedado chico para tamaña discusión.
En especial sobre la economía como pseudo ciencia (lo que significaría que los nobeles en economía son pseudo también). Para resumir y concluir espongo mis pensamientos finales y que me han servido para manejarme en los mercados y en la consultoría económica:así mi lógica personal (no es para debate, me costó llegar a ésto muchos años): inducción sobre deducción, ciencia sobre intuición, escepticismo sobre ciencia…..uso todas pero con esos dominios y preferencias reveladas……..las finanzas (rama de la economía) y aquí cito a otro héroe personal (muy malentendido por algunos libertarios locales que lo llaman peyorativamente socialista), George Soros: finanzas, no es ciencia, no es arte, es alquimia de su afamado libro “The Alchemy of finance” (que lo califico como un libro de filosofía y no de finanzas, por cierto Soros dice abiertamente que ha sido influenciado por Popper)……los dejo a ud. pensar porqué el mejor especulador de la historia dice que las finanzas son alquimia…..
PS: Esten alertas, CABI pronto estará liderando una serie de eventos dentro de una consultoria que se hace para, precisamente, Soros. Sobre el sistema financiero guatemalteco, una de las ideas es establecer un Club Económico de Debate, no de filosofía económica como propone Ariel, pero será muy entretenido y enriquecedor para el medio……
Con el debido respeto por la aclaración que hace Paulo, opino que utilizar el “mi” o el “soy” nueve veces en tan sólo 54 líneas, muestra determinada inclinación hacia el “yo” examinado por Freud en su oportunidad.
Podemos compartir o entender la forma de ser de alguien que expone su gusto por la matemática y desecha la narrativa, pues cada quien con su especialización. Pero aceptarlo no es lo mismo que estar de acuerdo.
Quienes escriben mucha prosa, de “mano larga” los califica alguien de CABI, lo hacen porque esa es su forma de explicarse y no por ello debe hacérseles a un lado, pues entonces a dónde iría a dar el mundo viéndolo sólo desde la lente de Euclides, Albert Einstein, Anaxágoras de Clazomenae, Galileo Galilei, Arquímedes, Zenón de Elea, Robert Boyle, John Napier, Laplace, Nicolás Copérnico, Demócrito, Johannes Kepler, Platón, Thales de Miletus, Isaac Newton, René Descartes, Pitágoras, Leibniz, Blaise Pascal, o Evangelista Torricelli; estos nombres son sólo algunos de los insignes matemáticos que desde la antigüedad griega hasta la época contemporánea nos han legado una serie de principios, teorías y leyes, con aplicación hasta en el sistema económico. Pero a la vez, varios de los mismos escribieron en fina prosa y cuanto más, en sentido filosófico.
Quién no ha leído los consejos que sobre la vida y las ideas dejaron para la posteridad Platón, Galileo, Copérnico, Newton, Einstein, Leibniz y Descartes (matemático, físico y considerado como el padre de la filosofía moderna). No se concentraron en la matemática sino extendieron su influencia en otros ámbitos. En Descartes y en su obra “El Discurso del Método”, se basó el novelista cubano Alejo Carpentier para producir “El Recurso del Método” (1974), donde crea una imagen del dictador latinoamericano, muy al estilo de Miguel Ángel Asturias en “El Señor Presidente” (1946) o el paraguayo Augusto Roa Bastos en “Yo, El Supremo” (1974).
Por tal razón, por qué desestimar la discusión filosófica y económica tan sólo porque no nos parece conveniente escribir y discurrir en tal sentido. Al contrario, el debate serio y sin complejos es el que nos permite aprender de otros, entender y aceptar a otros. La esencia y proceso de todo esto es que si logramos embarcarnos en el “Tiempo y substancia del estudiante eterno”, a decir de la obra publicada con ese título en 1956 por Carlos Martínez Durán: “… hay un tiempo y una substancia de estudiante eterno, que desafían lo perecedero, y encarnan en las generaciones venideras.” Pág. 127.
Ergo, es de darle la bienvenida a la idea que nos anuncia Paulo: establecer un Club Económico de Debate. Si las polémicas que surjan llevan a opinar sobre filosofía y doctrinas económicas, lo importante será lograr acuerdos, o cuando menos aceptar la diversidad de ideas.
Definitivamente la gente pesada son uds. Ariel se tomo la libertad de contar esas dos palabras, lo que refleja el interés que despierta los comentarios de éste blog.
Algunas personas les molesta cuando alguien escribe en primera persona. Es válido que las personas lo hagan, cada persona es un mundo. En especial en una era cada vez menos personal, de hecho el Blog es en su concepción una Bitácora o Diario “personal”, por eso en éste género literario si es que clasifica como género, o por lo menos en ésta herramienta es permitido.
Y lo que se “pretendió” (ojo tercera persona) fue contar algo del autor del comentario en cuanto a “su manera” de pensar, analizar y ordenarse mentalmente. Según, la impresión “del autor” de este comentario, que no desecha la narrativa sino la ha dejado de lado; no es un enunciado determinante.
Recordemos que éste es un comentario a un post. No le pidamos al gato que ladre.
Alguién dijo que si queria vivir una persona dejara de hablar o leer filosofía, o algo parecido. Es que la batalla ideológica mientras no llegue o lleve acciones es incómoda. POr otro lado, la mención del “yo” en el comentario representa una creencia adicional de su “autor” y que está reflejado en el hecho de que la batalla principal que cada ser humano debe de llevar es consigo mismo. Personas tan letradas y cultas como Ariel, Clynton por mencionar algunos, no cambiaran sus esquemas mentales derivados de años de introspección en un simple comentario. Es entonces válido y compartido lo que decía escrito en el partenón griego como máxima: “Conócete a ti mismo”.
Eso si que es importante.
Por otro lado sobre su comentario del Club, ciertamente no se pretende que llegue a una discusión filosófico sino técnica, confirmando la creencia del autor del comentario de que en Guatemala la economía no es una pseudo ciencia, sino una discplina de pensamiento humano. Si no miré porqué se llegó acá, todo empezó con una discusión que se pretendió técnico, vea el post Free Banking una opción, donde se enumeró tecnicamente algunas visiones de que éste esquema no era opción y mire lo que se está hablando acá: análisis freudiano, discusión filosófica y sobre si la economía es una discplina en crisis…..lo que realmente pasó es que se dejó de hablar de un problema, que considera su servidor, clave para el desarrollo del país y se terminó en otro lado. Así que como organizador de las rondas o club, en donde esperamos a todos uds., moderaremos hacia los consensos técnicos y posibles acciones concretas…..
Mi buen amigo Paulo (permítame llamarle así, públicamente):
Lamento haberle parecido definitivamente un pesado; no fue esa mi intención al ponerme a “contar” las veces que… fue sencillamente una manera de escribir sobre algo que me pareció apasionante. Ergo, mil disculpas.
No puedo considerarme tan letrado y culto como para pretender que otros modifiquen sus esquemas mentales; prefiero actualizar los míos en tanto “un simple comentario” me oriente hacia un tema nuevo, una forma distinta de examinar los asuntos. Nietzche aseveró que somos productos narrativos, hechos de metáforas mediante el lenguaje; es decir, los discursos de los que estamos hechos. Y sin volver a parecer pesado, recuerdo que hace un par de meses, en uno de sus programas de la serie de televisión, el “Doctor House” afirmó que el problema de las metáforas es que siempre necesitan explicación.
“Conócete a ti mismo” es un consejo que figuraba en el templo de Delfos, consagrado al dios Apolo; lo visitó Alejandro Magno en sus correrías por Grecia. Excita a sacudirse de las gollerías y por ende a reconocer nuestros propios límites. Si Sócrates se valió de dicho consejo para impartir sus enseñanzas filosóficas, por qué no hemos de aceptar humildemente la recomendación de Paulo.
Comparto plenamente la idea acerca de que en Guatemala la economía no es una pseudo ciencia; lo que sucede es que aún seguimos aprendiendo y no basta que tenga 71 años de haberse iniciado como profesión. Empero, si reconocemos que es una disciplina del pensamiento humano, como todas, también debemos aceptar la diversidad en medio de la heterogeneidad; por algo es que nos imparten los cursos de Doctrinas Económicas, para aprender a diferenciar un tipo de pensamiento con respecto a otro.
Así también, acepto que “… lo que realmente pasó es que se dejó de hablar de un problema,…”; y eso ocurre cuando la discusión se va por derroteros insospechados, donde las digresiones nos vienen y asaltan, y resulta difícil evitarlas. Por tal razón, estamos claros que de ser invitados a escuchar las ponencias que se presenten en el Club Económico de Debate (¿cuándo?), donde se evitará que llegue a una discusión filosófica sino técnica, el moderador de las mismas sabrá orientarnos hacia el logro de consensos técnicos y posibles acciones concretas…
Pienso (en primera persona), que eso es lo que necesita Guatemala: que aprendamos a escuchar, a discernir, a examinar los problemas económicos y por tanto, bienvenidas todas las posiciones. El consenso entre el disenso es lo que se requiere; toda vez que no existe teoría sin práctica, ni práctica sin teoría, me auto receto la siguiente reflexión: “J.M. Keynes, el economista, observó una vez que los economistas a quienes desagradan las teorías o que afirman que trabajan mejor sin ellas, simplemente se hallan dominados por una teoría anterior.” (Eagleton, Terry; Una introducción a la teoría literaria. Segunda edición en español, tercera reimpresión. Fondo de Cultura Económica. México, 2004. Página 9).
Gracias por permitirme participar y un estrechón de manos para Paulo.
Este espacio siempre es suyo y abierto a sus ideas. Enriquecen nuestro blog, que no pensamos cuando lo iniciamos que fuera tan profundo, tenemos muchas ideas como mejorarla y aqui una excusa a ud. y a otras personas que nos leen, desde que mantener un blog como éste toma mucho tiempo y sin retribución económica, así que hay muchísimos errores, en especial yo (primera persona), probablemente soy el peor en materia de semántica y ortografía de los que aquí lo hacen.
Como dijo un profesor en la universidad, que a veces es bueno algo rápido pero impreciso que algo perfecto y lento.
Y en mi comentario dos errores, pesados me refería al término de pesos pesados en conocimiento, mil disculpas, y la fras de conocete a tí mismo es correcto que está en el templo de delfos………y si no me equivoco era donde esta el oráculo…..de allí la relación con la economía, que pretenciosamente queremos conocer el futuro lo cual es fútil. Bien lo dijo el gran Mark Twain, a quién se atribuye muchas frases célebres, “predecir es difícil en especial cuando se trata del futuro”, o el famoso catcher Yogi Berra “el futuro ya no es lo que era”..
A ud. lo considero un amigo y sepa que en la discusiones que participo nunca pasan a ser personales, como pasa mucho en Guatemala. Ya he tenido esos choques con mi socios, pero luego seguimos como que si nada pasó.
Un saludo y gracias por enriquecer el blog, y hoy demostró nuevamente que ud. es un “peso pesado” al corregirme en lo del templo de delfos.
“Consensos entre los disensos” ¿Y en que lugar del mundo sucede eso? Yo solo miro a mi alrededor violencia, ya que pareciera ser que lo único que existe en el mundo son los dialogos entre “sordos”.
Laercio también asegura que es de Tales el proverbio de “conócete a tí mismo”.
No me extrañaría que sea Tales el que haya dicho eso, desde que Tales es reconocido como el primer trader o especulador que logro “corner” un mercado (trigo o otro cultivo) amasando una gran fortuna.
El trabajo al que nos exponemos los traders o especuladores, si bien es técnico, es de un viaje al centro de uno mismo (conocerce a uno mismo es la llave del éxito en ésta profesión).
“Consensos entre los disensos”. Personalmente opino que es una situación factible de lograr, por lo menos entre quienes discurran en asuntos económicos. Si bien es cierto, el clima de inseguridad y violencia nos tiene angustiados, y nos da grima ver cómo los políticos logran acuerdos hoy para abjurar un día después que no fue así, ello no es motivo para desmotivarnos y negarnos la posibilidad de entendernos en el campo económico, donde también el disenso está a la orden del día, pero si se le quita un poquito de carga ideológica, mucho se logrará. Por lo menos, propongo que tengamos eso como ideal.
En cuanto a si fue Tales de Mileto (h. 639 ó 624 a. C. – h. 547/6 a. C.) el autor del adagio “conócete a tí mismo” no estoy seguro. Lo cierto es que aparece en la inscripción del templo de Apolo en Delfos, ubicado en Grecia, y algunos se lo atribuyen a escritos antiguos de Heraclio (c. 575 – 641 d.C.), Esquilo (525 a. C. – 456 a. C), Herodoto (entre el 484 y el 425 a. C.) y Píndaro (hacia el 518 a. C. – 438 a. C.): no hay acuerdo.
Empero, no creo que haya sido Tales el autor, a pesar que así lo afirme Diógenes Laercio, pues éste último vivió en el siglo III a.C., en tanto que Tales tres siglos antes, en el VII, falleciendo en el VI, y el adagio que se comenta es mucho más antiguo.
No obstante, considero que en este caso no importa quién fue el autor del adagio, sino su connotación, sobre todo en esta época de crisis de valores y principios.
Aprovechemos la lección que nos da Paulo al recordar que Tales de Mileto fue uno de los primeros especuladores reconocidos oficialmente, “trader” se les llama ahora. Sería excelente que en un nuevo post nos refrescara con la historia y la pusiera en términos de cómo las fuerzas del mercado los aceptan y necesitan. Según la enciclopedia Wikipedia: “Aristóteles, por su parte, cuenta en su Política (I, 11, 1259a) que también se destacó en el área de las finanzas, una vez que, habiendo predicho (gracias a sus conocimientos astronómicos) cómo sería la cosecha de aceitunas, compró durante el invierno todas las prensas de aceite de Mileto y Quíos y las alquiló al llegar la época de la recolección, acumulando una gran fortuna y mostrando así que los filósofos pueden ser ricos si lo desean, pero que su ambición es bien distinta.”
A propósito en Panamá existe un broker que lleva el nombre de Tales.
http://www.thalessecurities.com/index.html
Coincido con ello: al final no importa quién haya sido el primero en pronunciar el adagio “conócete a ti mismo”, sino lo que importa es precisamente aplicarla conociéndonos a nosotros mismos