por Stephanie Moll Fetzer, CABI.
El Federal Reserve Bank of Dallas es uno de los doce bancos de las reservas regionales que, con la Junta de Gobernadores en Washington, DC, conforman el banco central de EE.UU. Éste cubre el undécimo distrito de la Reserva Federal, que incluye a Texas, el sur de Nuevo México y Luisiana del norte.
La Reserva Federal de Dallas ofrece una solución modesta, pero, considerada mucho más efectiva que la Dodd–Frank Wall Street Reform and Consumer Protection Act a los bancos To Big to Fail [TBTF], la cual no los acorraló, sino empeoró las cosas, exacerbando un crecimiento lento al incrementar las regulaciones a sectores claves de la economía (TBTF son empresas financieras cuyos propietarios, administradores y clientes, consideran estar exentos de los procesos de quiebra y la destrucción creativa. Es decir, que la quiebra es un resultado “altamente improbable”). Una encuesta del Registro Federal mostró que el cumplimiento de estas nuevas normas requiere de 2,260,631 horas de trabajo cada año.
La reducción de la disciplina de mercado se ha visto erosionado por las extensiones implícitas de la red de seguridad federal “un incentivo perverso”, el cual según Fed de Dallas et al. (2013), ha perpetuado y ampliado el peso de las firmas financieras consideradas TBTF. Es decir, que son y seguirán siendo más propensas a tomar riesgos mayores en busca de ganancias (cabe considerar que el apropiarse estatalmente de parte de las instituciones financieras, incluso en un plazo “temporal”, distorsiona los principios capitalistas).
La propuesta es un tratamiento a las TBTF, logrando un gran paso hacia un sistema económico más estable y próspero, basado en los principios fundamentales del capitalismo, más que en la complejidad normativa y la creciente intervención del gobierno. En regulación financiera, less may be more. Haldane (2012), señala: “La regulación mejora las habilidades de los perros para capturar el frisbee”.
La propuesta de la Reserva Federal de Dallas
Una media vuelta, “about-turn” o eliminación de la chatarra de la Dodd Frank, algo beneficioso para los no TBTF que no poseen riesgo sistémico. La propuesta es, que las instituciones financieras TBTF sean reestructuradas en varias entidades empresariales.
Fisher (2013), señala la necesidad de entender el escenario actual: En el tercer trimestre del 2012, habían alrededor de 5,600 organizaciones bancarias comerciales en los EE.UU. La mayor parte, o 5,500 eran bancos comunitarios. Estos representaron el 98.6% de todos los bancos (con activos de menos de US$10 billones), pero sólo el 12% de los activos totales de la industria. Otro grupo, cerca de 70 organizaciones bancarias (con activos de entre US$10 millones y US$250 billones), representan el 1.2% de los bancos, que controlan el 19% de los activos. El grupo restante, los megabancos (con activos de entre US$250 millones y US$2,3 trillones) representaron aproximadamente el 0.2% de todos los bancos del sistema, pero contaban con el 69% de los activos de la industria. Es decir, que en caso de desastre, el 99.8% restante necesitaría de una intervención gubernamental “mínima”.
El porqué de la propuesta
La línea 1: Los bancos comunitarios (5,600 organizaciones) son sujetos a las regulaciones y disciplina de los accionistas. Pueden y ciertamente fracasan. La Destrucción Creativa, creative destruction de Schumpeter, es la toma de un banco pequeño el viernes, y reabrirlo el lunes con nuevos propietarios. (Ficher, 2013). Lo siguiente, es un principio básico de la Teoría de Agencia en Economía: al considerar las opciones, los bancos comunitarios limitan el riesgo además de contar con accionistas atados al destino del banco, por la tanto, el control de riego les es de su interés. (Ver post: http://ca-bi.com/blackbox/?p=6595). La Market Discipline sobre las prácticas de gestión se ejerce principalmente a través de los accionistas.
La línea 2: (las otras 70 empresas) no están exentas del proceso de quiebra y son conscientes de las consecuencias de altos riesgos asumidos por la institución. (Una buena dosis de disciplina externa de los supervisores y las señales de mercado).
La línea 3: (“la docena”). A ellos no se les ha permitido fracasar en su totalidad y habiendo millones de accionistas, se diluye su capacidad para evitar la gestión de los bancos, difusión de control. Los bancos más grandes, no sólo los bancos TBTF, se financian con una amplia gama de pasivos. Estos incluyen grandes CDs negociables, que a menudo superan el límite de seguro de la Federal Deposit Insurance Corporation [FDIC].
Una idea de la magnitud y el alcance de algunas de las cinco mayores Financial Holding Companies que contienen dentro de ellas, a las Banking Holding Companies [BHC]
Fuente: Fisher et al., (2013).
La Fed de Dallas et al. (2013), compara a Lehman Brothers cuatro años más tarde y todavía siendo un problema no resuelto. Lehman, operó con 209 filiales en 21 países y sólo tenía un pasivo total de US$619 billones.
La Propuesta
No. 1: Hacer retroceder la red de seguridad federal para aplicarse solamente a servicios bancarios básicos, comerciales y tradicionales.
No. 2: Aclarar, a través de las revelaciones simples y comprensibles, que la red de seguridad federal se aplica sólo a la banca comercial y sus clientes, y nunca jamás a los clientes de cualquier otra filial o afiliada del holding. Las actividades de banca, en la sombra de las instituciones financieras, no deben recibir apoyo de los contribuyentes.
El enfoque propuesto por la Fed de Dallas y explicado por Fisher (2013), ni amplía el alcance del gobierno ni obstaculiza aún más al 99.8% por ciento de la comunidad y de los bancos regionales, tal cual lo hace la Dodd-Frank. No combate la complejidad con complejidad, sino le da mayor participación a la autodisciplina del mercado, la cual es definitivamente más eficiente y sostenible en el largo plazo.




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