por Paulo De León, CABI
Si las gráficas y caídas de las bolsas de NY y Europa le parecieron grotescas, esperese a ver el comportamiento del índice del mercado accionario de Islandia (vea gráfica de abajo de Bespoke IG) Recordemos que en ése país el sistema financiero y bancario colapsó, y el gobierno nacionalizó la banca completamente borrando el capital privado de ellas.
La economía entró en problemas antes que todos y una vez más, los Clasificadores le daban a esos bancos notas sobresalientes hace menos de un año. Primero fue un pánico interno que generó alzas en tasas de interés para prevenir la corrida bancaria, devaluación de la moneda y finalmente el crash financiero. La semana pasada la Bolsa de Islandia fue cerrada durante 3 días para prevenir el pánico, no obstante, al abrirse al cuarto día el índice reportó una caída de 77% en ésa sesión nada más, acumulando una caída de 92% desde su punto máximo. Imaginense la pérdida de riqueza de los pensionados e inversionistas de una economía desarrollada.









La lección en todo esto es que no hay que tener todos lo huevos en una misma jurisdicción y en una sola clase de activo. La divesificación es la regla número 1 en el mundo de las inversiones. Aquellos pensionados de Islandia que tenían la totalidad de los ahorros de su vida en una sólo canasta, pues estarán en la calle. Realmente lamentable, sobre todo porque en la mayoría de las ocasiónes, por ley o por una disposición gubernamental, deversificar en varias jurisdicciones y clase de activos, no es opción para el ciudadano de a pie.
En realción a los bancos de Islandia, no hay que olvidar que no puede existir una institución financiera sana en una jurisdicción enferma. Las instituciones financieras no solo las respaldan sus activos, capital y administración, también las respaldan las jurisdicciones donde estas se encuentran constituidas.
No tiene mucho sentido ahorrar para la jubilación (largo plazo), en Jurisdicciones que se encuentren quebradas.