por Carlos A. Mendoza, CABI (*)
En Guatemala no existen instrumentos legales para la protección de los usuarios de los servicios prestados por las diversas entidades que conforman el sistema financiero. Esto se concluye a partir de un análisis del marco institucional vigente. Este vacío legal detectado en Guatemala es sorprendente, dadas las negativas experiencias de los últimos años y debido a que varios países latinoamericanos ya cuentan con legislación específica para la protección de los derechos de los usuarios de los servicios financieros.
Además del vacío legal, los usuarios del sistema guatemalteco se encuentran en desventaja frente a las empresas financieras debido a una acentuada debilidad institucional. Una encuesta internacional sobre supervisión y regulación bancarias, realizada por el Banco Mundial en el 2003, revela que la Superintendencia de Bancos de Guatemala tiene escasa capacidad para prevenir y corregir problemas en el sistema financiero debido, en parte, a su limitada independencia como autoridad supervisora. Por otro lado, la industria bancaria guatemalteca no sólo puntea mal en lo que a supervisión pública se refiere, sino que también obtiene malas calificaciones en el monitoreo privado, pues pocos bancos del sistema son calificados por agencias internacionales calificadoras de riesgo.
Dichos vacíos legales y debilidades institucionales podrían estar explicando, en gran medida, los altos niveles de desconfianza de los guatemaltecos hacia los bancos nacionales. Según los resultados de una reciente encuesta sobre educación económica y financiera, realizada por CABI, casi el 60 por ciento de las personas encuestadas NO utiliza algún servicio bancario. Un tercio de ellos dijo que prefiere no utilizarlo porque “desconfía en los bancos”. Por otro lado, de las personas que sí utilizan el sistema financiero formal, más del 60 por ciento dijeron no tener confianza en los bancos. Más del 40 por ciento de estos últimos afirmaron que la principal razón de su desconfianza es que “hay bancos que han quebrado y se han quedado con el dinero de las personas”. Esta encuesta revela, entonces, que uno de los principales activos bancarios, la confianza de sus clientes actuales y potenciales, se ha deteriorado. Esto hace más vulnerable al mismo sistema bancario ante eventuales rumores, fundamentados o no en la realidad.
La reputación del sistema financiero depende, en gran medida, de su propio accionar. Pero también es cierto que ganarse la confianza de los usuarios depende de factores institucionales, que provean a los usuarios de seguridad e, incluso, que les haga percibir justicia en una relación que ya saben es desigual. En ese sentido, debe reconocerse que un marco legal que garantice efectivamente la protección para los consumidores de servicios financieros contribuye también al fortalecimiento de los mercados financieros. Mayor transparencia, información y efectiva disciplina de mercado harían más eficientes al sistema financiero en general, beneficiándose de ello no sólo los usuarios y consumidores, sino también las mismas empresas financieras.
(*) Estudio realizado por Central American Business Intelligence – CABI, con financiamiento de la Fundación Soros-Guatemala. Para mayor información contactar a Carlos A. Mendoza, carlosmendoza[at]ca-bi.com
Pueden descargar los documentos del estudio aquí:
Documento Principal (9)
Anexo 1 (8)
Anexo 2 (7)
Anexo 3 (8)
Comunicado de Prensa (6)
Presentación a la comisión de economía del congreso (7)








Hoy (4 ago 09) salio una nota sobre este tema en Prensa Libre:
Discutirán protección a consumidor financiero
http://www.prensalibre.com.gt/pl/2009/agosto/04/332639.html
La presentacion del estudio mencionado al Congreso de la Republica sera la primera de una serie para promover el debate sobre el tema.
Para este tema les podría interesar:
http://www.ausbanc.com/
Perdón es:
http://www.ausbanc.com
Felicidades por la iniciativa Carlos!
Leí el artículo en la prensa hoy, y me alegra mucho saber que ya se empiezan a discutir posibles reformas para mejorar el sistema financiero del país.
Adelante con el buen trabajo.
Saludos,
Iván
Hola Carlos,
Felicitaciones por fel estudio y por el artìculo. Mucho te agradeceré me comentes cómo obtenerlo. Sobre el particular, sería bueno profundizar sobre las características de mercado bancario y financiero y sus niveles de confianza. La estructura de la Junta Monetaria y su capacidad y dinámica de cambio ante eventos que en definitiva implican cambios legales, institucionales, organizacionales, económicos y financieros. La temática de los conflictos de intereses; lo relativo al cumplimiento de las normas de la Convención INteramericana Contra la Corrupción, particularmente, lo relativo al Secreto Bancario. En fin, sería bueno abordarlos y generar alguna discusión e incidencia en dichos temas. Por lo pronto, reiterio mis felicitaciones por este abordaje y espero tus noticias.
Gracias por los documentos, pero no se necesita saber con puntualidad todos los aspectos para entender el mercado financiero. Es decir si la entidad bancaria ofrece y garantiza credibilidad y calidad en el servicio los clientes serán mas. obtendiendo los bancos las metas financieras que sean impuesto. Brindando confianza en los clientes, es cierto la ineficiencia del Banco de Guatemala y la Superintendencia de Bancos, son responsables de lo sucedido en en las entidad bancarias que han engañado y defraudado a los clientes.
Carlos, the government agencies which presumably look out for consumers’ rights actually only serve to undermine them further, for it is the government oversight and the implicit guarantees that accompany them which enable the private sector to engage in extravagant risks with consumer capital that would otherwise be impossible.
These policies tend to negate the consumer’s natural ‘buyer beware’ mentality and seek to detach consumers from logical decision making and due diligence.
The same government oversight/guarantee establishes a precedent for government bailout/nationalization, as has happened in the US.
When the government steps in and assumes the role that the markets should play-and usually monopolizes that role as well-it crowds out the far more effective and efficient work of the market, i.e., the collective wisdom of buyers. Government employees-who do not share the risk because of their access to inside information and are themselves the beneficiaries of corruption-will never concern themselves with the safety of citizens’ capital as the citizens themselves would.
Carlos, 4 cosas:
1. Felicitaciones, estas haciendo patria de la buena.
2. Guate tampoco tiene legislación que regule la competencia (Creo que en ese vacío nos acompañan en A.L. solo Paraguay o Bolivia, eso está en un documento del Banco Mundial que te puedo mandar, seguro ya lo viste), sin embargo, meter iniciativa de esto al congreso puede volverse muy dañiono porque todo lo que pasa por allí se sujeta al manoseo político que ya sabemos.
3. No se como te fue en la ABG, pero una realidad que CABI y tú deben tomar en cuenta es -al igual que con el punto 2 ya tocado-, el riesgo que se afronta al someter al “honorable congreso” alguna iniciativa de protección al consumidor porque las hay muy buenas (lo que tu estudio sugiere) y las hay muy malas (Como la de Correa que en Ecuador acaba de botar el ROE de los bancos de un plumazo al prohibirles totalmente los cobros por cualquier servicio o comisión).
4. La encuesta de CABI es válida si se toma en cuenta que la banca comercial en Guatemala atiende al 24% del PIB (y hay que ver que ese 24% del PIB es el de quinitiles superiores de ingreso con la concentración obvia) y las insitituciones financieras en general atienden al 36% delPIB (Esas cifras etsán en el reporte anual fitch de la banca de Guate 2006 o 2007 no recuerdo).
Complicada Guate, la pregunta de fondo es ¿por donde empezar las reformas? Acá tenemos -y no por casualidad- una banca que comparada con C.A, (ni siquirea con SuraMércia mucho menos G20 oalgo así): tiene baja capitalización, baja profundización o cobertura y gestión mejorable, etc.
Suerte y ánimo!