por Paulo De León, CABI
El 31 de diciembre próximo, se acaba la década del 2,000. Es difícil no recapitular y ver hacia atrás lo que hemos dejado atrás. En éstos diez intensos años en los mercados he visto muchas cosas interesantes y únicas, y se siente uno privilegiado de estar en primera fila viendo los acontecimientos que definirán y harán historia hacia delante. No tendremos que leerlos en libros, como sucedió con la Gran Depresión de los treinta.
En éstos años he visto (me inicié como analista de mercados emergentes en el 1998): la crisis asiática del 97 y el colapso de toda un región con grandes cambios políticos y sociales con contaminación a todos los países emergentes del mundo, la caída de Argentina por segunda vez en menos de diez años en el 2002, la crisis rusa del 98, la gran burbuja tecnológica que estalla provocando el Bear Market (mercado bajista) más largo en tiempo desde la gran depresión (incluso más largo que el actual, pero no más fuerte en caída). Para que mencionar de las riquezas evaporadas en muchas personas y organizaciones, el cierre de fondos de inversión de managers catalogados como iconos, el colapso de dos nobeles que decidieron entrar al terreno de juego y salieron por la puerta de atrás (Long Term Capital Management), no sin antes intentarlo una segunda vez, con el mismo resultado. Países quebraron como Islandia, Turquía, Ecuador; incluir también el colapso de firmas financieras tradicionales como Bear Sterns y Lehman. Vi en vivo los ataques terroristas del 2001, ya que la TV siempre está encendida en una mesa de dinero, también el inicio de la gran burbuja en bienes y raíces, pero nada tan violenta, dramático y con tanto miedo como la crisis del 2008.
Muchas cosas más también positivas, el surgimiento de la disciplina de “behavioral economics”, y sus figuras insignes como Thaler, Kahneman, también una gran cantidad de literatura que he tenido la suerte de poder leer y aprender de ellos, tal es el caso de Soros, Niederhoffer, Taleb, Steenbarger, entre otros. También una década de intensos cambios tecnológicos en el campo de las finanzas. Me parece tan bizarro contar como se operaba antes en los mercados a través del teléfono y fax, con muchas restricciones así como costos más elevados. Esa forma dio paso a las nuevas redes y plataformas de inversión, que han hecho el trabajo más fácil pero también menos costoso.
La gráfica muestra los rendimientos por década desde los años 20´s. La actual que termina es la peor desde los 30´s, aunque recordemos que éste análisis es con el Dow Jones que agrupa sólo 30 acciones. Si consideramos otro índice más representativo de todo el mercado como el S&P 500, la década que cerramos es la peor en la historia de la Bolsa de EEUU (casi 200 años).
La otra década perdida fue los 70´s, siendo la tercera de tres décadas pérdidas en 90 años de historia. En el próximo post se analizará estos datos ajustados por inflación y presentados de otra manera. Cuando nació o se entró al juego de la bolsa, determina muchas cosas. La suerte juega un rol trascendental en nuestra vida, aunque muchos la niegan.








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