Por Carlos A. Mendoza, CABI
El POST de Paulo De León sobre si los demócratas son mejores que los republicanos para el desempeño económico ha generado interesantes comentarios. José Raúl González sugiere que no es el partido lo que importa sino el candidato. Yo le respondí con un comentario: “precisamente la función de la etiqueta partidaria es servir de shortcut cognitivo para inferir el comportamiento del candidato. Para un candidato nuevo, el challenger, es difícil anticipar su comportamiento. Es más fácil [hacerlo] para el que corre por reelección, el incumbent. Se puede demostrar empíricamente que sí hay diferencia en el resultado del déficit fiscal respecto al partido.” A continuación mi esfuerzo por demostrarlo con datos a mi alcance.
Utilizando los datos del Fondo Monetario Internacional, disponibles para el período 1980-2007, podemos explorar la hipótesis nula de que no hay diferencia estadísticamente significativa entre los resultados del desempeño económico de los dos partidos que se alternan el poder en los EEUU. Las variables dependientes son las siguientes: tasa anual de crecimiento económico, tasa anual de inflación, tasa anual de desempleo, y déficit fiscal como porcentaje del PIB.
Veamos nuestra variable independiente: Partido político (demócrata o republicano)
9 años de gobierno demócrata: 1 de Carter y 8 de Clinton
19 años de gobierno republicano: 8 de Reagan, 4 de Bush papá, y 7 de Bush hijo (W.)
Es decir que tenemos 28 observaciones. El 68 por ciento del tiempo ha habido gobernante republicano, y el 32 por ciento ha sido demócrata.
Ahora veamos nuestras variables dependientes:
a) Crecimiento económico, medido por el cambio porcentual anual del PIB a precios constantes, según el World Economic Outlook del FMI. La media en el período observado fue de 2.92 por ciento, para cada partido político fue:
Obs. Mean Std.Dev. Min Max
Demócratas 9 3.27 1.49 -0.23 4.50
Republicanos 19 2.75 1.92 -1.94 7.19
b) Inflación, medida como el promedio anual de variación porcentual de precios al consumidor. La media del período fue de 3.85 por ciento. Según cada partido fue:
Ver gráfica
Obs. Mean Std.Dev. Min Max
Demócratas 9 3.81 3.67 1.55 13.50
Republicanos 19 3.87 1.95 1.60 10.38
c) Desempleo, medido por la tasa anual de desempleo respecto al total de la fuerza laboral. La media de los 28 años fue: 6.10 por ciento. Desglosando por partido:
Ver gráfica
Obs. Mean Std.Dev. Min Max
Demócratas 9 5.42 1.14 3.97 7.17
Republicanos 19 6.41 1.51 4.61 9.71
d) Balance del presupuesto del Estado (déficit o superávit respecto del PIB), medido en precios corrientes. El promedio nacional del período fue de -3.21 por ciento. Según cada partido:
Ver gráfica
Obs. Mean Std.Dev. Min Max
Demócratas 9 -1.63 2.26 -4.94 1.62
Republicanos 19 -3.96 1.37 -5.77 -0.39
Las tablas y gráficas precedentes indican que en los cuatro indicadores de desempeño elegidos, los demócratas obtuvieron mejores resultados. Sin embargo, es necesario correr pruebas de hipótesis para verificar si las diferencias son (o no) estadísticamente significativas. Basta con un test de comparación de medias entre dos grupos (t-test). Utilizando el comando ttest de STATA 10.1 para dos muestras con igual varianza (supuesto [1]), podemos concluir que:
Las diferencias en crecimiento económico, inflación y desempleo no son estadísticamente significativas (para un nivel de significancia de 0.05). En contraste, la diferencia en términos del déficit fiscal sí es estadísticamente significativa (incluso para un nivel de significancia de 0.01).
Es interesante este resultado porque esa es la variable que el Ejecutivo sí puede controlar de manera directa, aunque condicionado por lo que finalmente apruebe el Legislativo. La inflación depende en gran medida de la política monetaria decidida e implementada por la FED. Empleo y crecimiento son determinadas, a su vez por estas y por otras variables.
No entro a discutir ningún modelo econométrico con aspiraciones explicativas (causalidad). Simplemente quería explorar si hay, o no, relación entre déficit fiscal y partido político en el poder. Los datos sugieren que sí la hay.
El principal problema de este ejercicio es el pequeño número de observaciones, pero nos da una buena idea de los resultados de política y de la (in)consistencia entre el programa ideológico y la implementación de dicho programa. Prácticamente estamos comparando a Clinton versus tres distintas administraciones republicanas. Por cierto, como pueden ver en la gráfica siguiente, a Reagan tampoco le fue bien manejando el déficit fiscal.

[1] Después de verificar si se cumple el supuesto de igual varianza, se descubre que no es el caso para la inflación. Por lo tanto se corre nuevamente el ttest pero para varianzas desiguales. La conclusión no varía. Para saber qué test estadístico utilizar, recomiendo ver la página de UCLA.
Para interpretar correctamente las gráficas de cajas sugiero ver la descripción de STATA 10.1
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